San Pablo en esta carta lograría una serie de maravillas para el cristianismo «...por la justicia de la fe». Entre estas destaca, por ejemplo, diferenciar a esta nueva religión del judaísmo, y facilitar la «universalización» de la primera. La carta se estructura en base a una principal oposición, la fe contra la ley como camino a la justicia. Sin embargo, ¿cuál sería la relación entre la ley realmente existente (es decir, la ley humana e histórica) y la justicia divina luego de esta distinción y oposición?
Texto para las sesiones:
Pablo de Tarso, «Epístola a los romanos» en Sagrada Biblia (versión directa de las lenguas originales hebrea y griega al castellano por E. N. Fuster y A. Colunga. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1959.)
Lecturas adicionales:
- Enrique Dussel, «La rebelión de las víctimas y la lenta invención del Estado secular» en Política de la liberación, historia mundial y crítica, pp. 71-96.
- Jean Touchard, «El pensamiento político del cristianismo hasta San Agustín» en Historias de las ideas políticas, pp. 87-107.
- George H. Sabine, «Séneca y los Padres de la Iglesia» en Historia de la teoría política, pp. 153-169